Nadie merece tus lágrimas, nadie merece arrastrarse o cambiar, simplemente para sentir la aprobación de la persona que quieres y que nunca las tuvieron en cuenta. No eres menos que nadie, eres tú en TODA tu esencia.
Pero me he dado cuenta que el amor propio es lo más valioso que hay en uno mismo, que sin eso no somos nada.
Y sobre todo darme cuenta que no necesito a nadie que me salve por qué yo soy mi única y propia heroína.
Creo que estoy cambiando mucho como persona y me alegro, me alegro que lo débil e insegura que me sentía hace meses está desapareciendo.
Es duro pasar por momentos en los que ni tu misma te reconoces, te odias, te sientes una mierda, sola, abatida...