Cuando lloro por estrés pero se convierte en llanto por mi familia, por mis errores del pasado, por cosas que no puedo arreglar, por no saber si estoy haciendo las cosas bien, por la vida en general
Recibir halagos por tu apariencia física está bien. Pero cuando alguien te felicita por tu personalidad, tu mentalidad, tu risa, lo genuino que es tu corazón, eso es demasiado bonito y se siente diferente.