Esta es de las imágenes más bonitas del Mundial. Marc Cucurella celebra el título con su hijo Mateo, que tiene una condición de autismo.
Normalmente, Mateo no puede asistir a los partidos de su padre, pues le afecta el ruido de los estadios. Marc prometió que llevaría a Mateo al estadio solo si pasaban a la final. Y así fue. Lo logró ubicar en un palco insonorizado para que puediera ver desde allí a su padre coronarse como campeón del mundo. Luego, levantó la Copa en la cancha con él.
Mateo, un Campeón más❤️
Un estadio lleno absolutamente lleno cantando y saltando al ritmo de Los Gofiones en un concierto de Quevedo, un pibe canario que se comió el mundo.
No traten de entenderlo, es otro rollo, es ser canario, es Canarias.
🙏🇮🇨 Gracias, vida.
Si estáis relacionados de alguna manera con el mundo del autismo entenderéis lo que se siente al ver esto.
Son complicadamente maravillosos, si consigues entrar en su mundo jamás podrás escapar.