Y otra cosa, el cambio también arranca desde casa eh. Porque cuando juega River Otamendi habla de como nos cagan los arbitros pero después anda a los besos con el Chiqui Tapia.
El capitán de River tiene que estar en estos detalles, no yendose a la despedida de Messi a jugar con Benin en vez de quedarse en River para entrar a la próxima Libertadores.