Un oficinista japonés de 36 años sacrificó su asistencia a un evento de Hololive para cumplir con la fiesta de su empresa por pura responsabilidad laboral. A cambio, terminó rodeado de compañeros que lo HUMILLARON al descubrir su afición por las VTubers.
Tras intentar esquivar el tema sin éxito, el empleado confesó sus gustos y desató las BURLAS. Sus colegas no tuvieron ningún filtro y cruzaron la línea con ataques directos: "¿Qué es esto?", "¿Te masturbas con tu favorita?" y "Seguro tienes una figura de tamaño real".
El trabajador admitió que la experiencia fue tan incómoda que perdió las ganas de regresar a la oficina al día siguiente. Aunque su propia familia respeta su afición, lamentó no haber inventado cualquier excusa para evitar aquella reunión.