Fiel creyente de que uno de los momentos en los que uno se siente más amado en la vida adulta es cuando la otra persona hace cosas para facilitarte la vida día a día. “Yo te ayudo��, “yo me encargo”, “te colaboro”, “ocúpate de esto y yo me ocupo de lo demás”
La que cuida también necesita que la cuiden. La que da sorpresas también necesita recibirlas. La que piensa en todo el mundo también necesita que piensen en ella.
le dije a mi psicóloga que me da ansiedad que alguien no me conteste y me dijo: “cuando sentís que valés por la atención que recibís, el silencio suena a abandono”. Y creo que todos necesitan leer esto
Y de repente llega un año que te pone a prueba, que te enseña lo que no habías aprendido hasta ahora: a frenar, a tener paciencia, a priorizarte y a vivir un día a la vez. Un año que te enseña a ser resiliente y a valorar que un día con salud y amor ya es un gran día.
Son envidiosas por naturaleza, odian ver a una pareja feliz, odian ver a su amiga en una relación sana, necesitan arruinarla, por eso son siempre las que la invitan a salir de joda, la influencian a ser infiel, hablan mal de su novio y en este caso hasta llegaron a contratar strippers sin permiso, solo para que ella muerda el anzuelo y arruine su relación.
La peor enemiga de una mujer es siempre otra mujer o sus propias amigas.
Hay hombres que no dan flores, pero te dan estabilidad y eso vale más que un ramo. No llegan con gestos de película, sino con hechos: están cuando los necesitás, sostienen cuando todo se tambalea, y te hacen sentir que el suelo no se va a romper.