@cmoltedo2 Tu formación anterior es mucho mejor que la formación que tienen los más jóvenes. Porque los contenidos con los años han bajado mucho de nivel
@cmoltedo2 Te felicito Carina, estudiar es evolucionar sin tener en cuenta la edad, no solo para poseer el título, se trata de sentirte completa y asimismo poder compartir tus conocimientos! Que Dios te bendiga 🙏💕
Alguien que me explique porque decidí empezar a estudiar a los 53 años???????. Siento que estoy demasiado oxidada, pero al mismo tiempo no quiero dejar porque me gusta. 🥹
Today is supposed to be a double celebration — my birthday and my last day of chemotherapy. But not a single wish because of my condition 💔💔… I’m still here, still fighting. A little love would mean the world right now. 🎂🎗️😭
Gracias por tu tiempo y atención 🤝
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@MeryLuz21226
para seguir aprendiendo juntos
Tengo 30, soy ciega de nacimiento y por primera vez, voy a ir a un centro de rehabilitación para ciegos. Viajé 400 km, así que más vale que todo salga bien en la evaluación y pueda empezar a aprender lo que me falta.
Deseenme suerte, nunca es tarde y todo eso
📣AYUDANOS A ENCONTRAR A GLORIA ELIZABETH ALEGRE‼️
⚠️ Gloria Elizabeth, 62 años, fue vista por última vez lunes 22 de junio, en la localidad de #VillaElvira, partido de #LaPlata.
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Los terremotos no crean los problemas: los exponen. (nota de opinión).
Cuando ocurre una catástrofe natural solemos escuchar la misma explicación: "la tragedia fue causada por el terremoto". Sin embargo, eso rara vez es completamente cierto.
Un terremoto destruye edificios. Un huracán inunda ciudades. Una inundación arrasa caminos. Pero ninguna de esas cosas explica por sí sola por qué algunos países responden rápidamente, rescatan a sus ciudadanos, restablecen servicios en pocas horas y comienzan la reconstrucción casi de inmediato, mientras que otros quedan paralizados durante días.
Las catástrofes naturales no crean los problemas de una sociedad. Los exponen.
Venezuela ofrece un ejemplo que merece reflexión.
Estamos hablando de un país que posee algunas de las mayores reservas de petróleo del planeta. Durante años recibió ingresos extraordinarios provenientes de la exportación de hidrocarburos. En teoría, semejante riqueza debería haberse traducido en infraestructura moderna, sistemas de emergencia robustos, equipamiento de rescate, hospitales preparados, redes de comunicación confiables y una logística capaz de actuar rápidamente frente a cualquier contingencia.
Sin embargo, cuando una emergencia pone a prueba esas capacidades, aparecen las preguntas incómodas.
¿Por qué faltan equipos?
¿Por qué los recursos no llegan a tiempo?
¿Por qué la respuesta parece insuficiente para la magnitud de los desafíos?
La respuesta no suele encontrarse en el terremoto ocurrido ayer. Debe buscarse en las decisiones tomadas durante décadas.
La capacidad de respuesta ante emergencias no se improvisa. Se construye lentamente mediante inversión, planificación, mantenimiento, capacitación y fortalecimiento institucional. Los helicópteros de rescate no aparecen de un día para otro. Los hospitales no se equipan en una semana. Los sistemas de comunicación no funcionan por decreto. Todo eso requiere años de trabajo sostenido.
Por eso los desastres naturales funcionan como una especie de auditoría involuntaria del Estado.
Cuando todo marcha normalmente, muchas deficiencias pueden permanecer ocultas. Pero cuando ocurre una emergencia real, la verdad sale a la superficie. Lo que durante años pudo disimularse mediante discursos, propaganda o estadísticas discutibles queda expuesto por los hechos.
Los ciudadanos no necesitan escuchar promesas. Necesitan ser rescatados.
No necesitan consignas políticas. Necesitan hospitales funcionando.
No necesitan relatos ideológicos. Necesitan caminos transitables, energía eléctrica, comunicaciones y servicios de emergencia capaces de actuar.
La naturaleza no distingue entre gobiernos de izquierda o de derecha. Tampoco vota. Tampoco milita.
Simplemente pone a prueba la solidez de las instituciones existentes.
Y cuando un país rico en recursos naturales muestra dificultades para responder a una crisis, la discusión deja de ser geológica para convertirse en política, económica e institucional.
Porque el terremoto puede durar unos segundos, unos minutos.
Las consecuencias de décadas de malas decisiones pueden durar generaciones.
Cuando el polvo se asienta, la propaganda desaparece.
Y sólo queda la realidad.
El Tío Pedro.
25/06/2026
Tucumán 🇦🇷
"Tras una catástrofe, la verdadera fortaleza de un país no se mide por sus recursos naturales sino por su capacidad para proteger a su gente."
@oropendula16 La cultura del trabajo se enseña desde el hogar con el ejemplo de sus padres y luego en el instituto educativo, en la actualidad estamos en un estado de involución. Que Dios obre en este Hombre su Bendición, a fin de que su esfuerzo no sea en vano.