🔴 LA MONEDA PASÓ A SER “LA CASA KAST”: OTRO SÍMBOLO DE AUTORITARISMO
Dormitorio, living-comedor, fotos familiares y muebles traídos desde su hogar en Buin: el círculo íntimo del Presidente instalándose en el corazón del poder.
Pero La Moneda no es la casa de Kast. Es la sede del Gobierno de Chile.
Cuando se empieza a confundir familia, amigos, poder y Estado, el problema deja de ser decorativo: es profundamente republicano.
Es patético haberse pasado 12 años postulando a Presidente, criticando todo lo que otros hacían en el cargo, votando en contra todas las iniciativas de cambio y llegar a La Moneda a dar el espectáculo de improvisación e ineptitud más penoso de los últimos 36 años de democracia!
Bonito, pero izquierdizar el discurso sobre el mundo es garantía de derrota: la izquierda tal cual existe se ha achicado. Esta idea de que la moderación no lleva a ninguna parte es un error: hay que desacralizar el eje derecha-izquierda, hay mucha vida fuera de él
La entrevista de García Ruminot en #EstadoNacional, buscando justificar la doble condena, la solicitud de poderes dictatoriales para el presidente, intentando de mostrar que su ministerio estaba al tanto de todo y que lo comparte, está siendo bien penosa. Pero es muy sintomática de la subordinación total de Chile Vamos a la extrema derecha de Republicanls y Kast.
LA LÍNEA ROJA
Por Daniel Matamala
Esta ha sido una semana política extraordinaria. Una semana que partió con una amenaza directa, de manual, contra nuestro sistema democrático, y que continuó con una reacción transversal de las fuerzas democráticas contra esa amenaza.
Es lo más parecido que hemos tenido a un cordón sanitario en defensa de la república.
La amenaza es una reforma constitucional presentada por el gobierno, que incluye un estado de excepción inédito. Este le entrega al presidente de la República, por hasta ocho meses y sin consulta al Congreso, facultades mayores al estado de sitio.
Tales facultades hoy solo existen en caso de guerra externa, y aun en ese caso extremo, solo con aprobación del Congreso.
Este estado de excepción cruza una línea roja que lo hace incompatible con una democracia liberal.
Entrega al presidente de la República, por su sola decisión y sin ningún control, poder para suspender la libertad personal, de locomoción, el derecho a reunión y a asociación, a espiar nuestras comunicaciones privadas y a requisar nuestros bienes.
Abogados constitucionalistas han explicado en castellano lo que esto significa. El presidente podrá mandar a arrestar a cualquier ciudadano, relegarlo a otra zona del país (¿Pisagua?, ¿Isla Dawson?), o espiar las conversaciones de quien él estime conveniente.
El diputado republicano Stephan Schubert admitió que “implica un acto de confianza” en la autoridad. Y ese es precisamente el problema.
La república no confía en la benevolencia de la autoridad. En cambio, diseña controles, límites y contrapesos a cada poder, que resguardan nuestra libertad ante los abusos.
Aprobar este proyecto significa el fin del contrato básico que sostiene la república; significa que dejamos de ser ciudadanos con derechos garantizados, como la libertad y la privacidad, para pasar a ser súbditos cuyos derechos dependen de la benevolencia de una autoridad.
La república no se trata de entregar todo el poder a una persona y confiar en que ella lo va a usar con criterio.
Eso se llama despotismo.
Es el manual de todos los regímenes autoritarios que intentan expandir su poder: invocan una amenaza existencial, concentran la autoridad en una sola mano, suspenden los derechos de las personas y reducen el control del poder legislativo y el judicial.
Todo eso es “temporal”. Es solo por un rato, hasta que el déspota benevolente supere la amenaza.
Luego, volverá la libertad. Confíen en mí.
Es de manual, desde Alemania en 1933 hasta El Salvador hoy, pasando por Venezuela, Nicaragua y tantas otras tragedias. Conocemos demasiado bien ese discurso y sus consecuencias.
Y esto no tiene nada que ver con el combate al crimen. Hoy los fiscales pueden, con supervisión de los jueces, espiar a sospechosos, interceptar sus comunicaciones y allanar sus casas.
Ese es su trabajo. No es el trabajo del presidente, en una república, decidir a quien se investiga, a quien se espía, ni a quien se arresta.
No hay un solo experto en seguridad, un solo juez, un solo fiscal, que haya dicho que investir al presidente de poderes despóticos ayuda a combatir al crimen. Tampoco nadie en el gobierno ha articulado una explicación razonable de por qué darle al presidente estos poderes sería necesario para combatir la delincuencia.
La fórmula es la opuesta: construir instituciones permanentes, no excepcionales, para dar esa batalla. Así se ha hecho al crear el ministerio de Seguridad (los republicanos votaron en contra), traspasar a él Gendarmería, construir cárceles de máxima seguridad, y fortalecer la capacidad de inteligencia del Estado para perseguir la ruta del dinero de las empresas criminales.
El resultado es que los homicidios vienen bajando, año a año, desde su peak de 2022. El propio gobierno celebra cada semana mejoras en seguridad. 👇🏼
Hay 3 grandes estilos políticos: el populista, el tecnocrático y el carismático; ninguno de ellos los encarna Kast. Q pretende ejercer, al parecer, un estilo más cercano a guiar una pastoral, predicando con el ejemplo de servicio, empatía y cercanía. Pero q sin embargo, no empatiza con la ciudadanía pq justamente el presidente no es ni empático ni cercano, como quedó en evidencia en sus viajes al norte, post tormenta. Usar corbata y camisa mientras familias sacan barro de sus casas llega a ser impertinente.
Al principio pensé que era un montaje
Después vi que no
Lo dijo con convicción
Fui a buscar una explicación aristotélica
Y logré entender que ella navega en la Estupidez
Estupidez (ánoia): Es la falta de entendimiento real (nous) o un razonamiento torcido. El estúpido puede acumular datos o ser técnicamente muy inteligente, pero es incapaz de aplicar esos datos de forma justa o correcta en la vida diaria.
Qué necesidad de andar repitiendo frases que se sabe erradas. Entre el agua que se pierde en el mar. Que estamos protegiendo tranques con guarisapos. Y mientras tanto una ley de reconstrucción por incendios forestales sin mención de cambio climático, ni financiamiento para reconstruir nada (más que reconstruir más déficit fiscal). Gobernar es para convocar no para provocar.
No hay nada q moleste más a los chilenos que la intromisión de otros países en sus asuntos, el patriotismo cultural es parte de nuestra identidad. Bien lo sabe Kast, que en sucesivas campañas electorales llegó a la exaltación desmesurada de lo valores patrióticos. Y ahora, frente a la presión de un patrullero fronterizo devenido en embajador de EE.UU, el gobierno de Chile se percibe como "vendido" sin más al trumpismo... La aprobación e imagen del gobierno va a continuar depreciándose.
https://t.co/XqcDKF4HXT
Este video es para todos aquellos que no vivieron la dictadura de Pinochet.
Un simil de la propuesta de Constitución de Seguridad de José Kast.
Video compartido por el periodista Mario Aguilera @marioaguilera4
Atención filósofos, historiadores, sociólogos y otros profesionales humanistas, pueden buscar trabajo en ventas y servicio al cliente. Lo recomienda @MinLincolao a cargo de la Ciencia en Chile. 🤔
Los dichos de la Ministra confirman que estamos viviendo una tragedia. Iliberales es poco decir. Y pocas luces, quizás también es una calificación atenuada.
Este gobierno es ILIBERAL???
El término iliberal se utiliza para describir a un sistema político, gobierno o ideología que no respeta o debilita los principios de la democracia liberal, a pesar de mantener procesos electorales.
El concepto fue popularizado por el politólogo Fareed Zakaria para definir a las "democracias iliberales": regímenes donde la ciudadanía vota para elegir a sus gobernantes, pero donde se recortan las libertades civiles, se limita la libertad de prensa y se debilita la separación de poderes
LO QUE PRETENDE KAST CON REFORMAR LA CONSTITUCIÓN entre otras medidas
Ataque a la separación de poderes: El poder ejecutivo (el presidente o primer ministro) absorbe, controla o debilita al poder judicial y al congreso.
Control de la información: Se persigue, censura o asfixia económicamente a los medios de comunicación independientes y a los periodistas críticos.