España podrá tener millones de cosas malas, pero ningún otro país del mundo tiene el arte autóctono del “cuñadismo”. Una destreza al alcance de muy pocos. Hilo de los mejores momentos habidos y por haber:
Me encantaría entender por qué no puedo ir a Ámsterdam y traerme unos fardos de Marihuana a España porque me detendrían en el aeropuerto, pero sí puedo ir a Ucrania a buscar un bebé por encargo y traerlo a un país donde es ilegal ese tipo de práctica. Lo 1° es tráfico ¿Y lo otro?