Es genial cómo la sociedad solía quemar mujeres en la hoguera ante la más leve acusación de ser brujas, pero un grupo de hombres fueron expuestos por los actos más atroces conocidos por la humanidad y todavía siguen caminando libres.
Mi opinión sobre el caso Jeffrey Epstein:
El hecho de que la gente necesite los archivos de un hombre muerto para creer a mil mujeres vivas... lo dice todo sobre las voces de quienes no creen.
Aparece un tipo diciendo que le hacen una denuncia falsa y tiene el apoyo de todos sus congéneres, sin dudar, hermanados en su defensa. Hasta le likean los tweets. Mata a una mujer (o 2) y resulta que es un enfermo mental, que no tiene nada que ver con ustedes. Revísense loco.