Caminar sin podcast. Comer sin teléfono. Esperar el café sin scrollear. Ahí es donde aparecen las únicas ideas que después vas a reconocer como tuyas. Aburrirse a propósito es de los actos creativos más raros que quedan.
una profe de la facultad nos hizo hacer una línea de tiempo sobre nuestra vida se lo llevó para corregir y ahora lo trajo con este mensaje abrochado la amo ahora no me recibo más