🚨ATENCIÓN: vean como recibieron los barranquilleros decentes a @IvanCepedaCast en el aeropuerto de Barranquilla. Por favor difundan este video al máximo. La derecha anda difundiendo videos donde lo insultan, como los violentos que son, y lo acusan de guerrillero, ESTO NO SE PUEDE PERMITIR. 😡
#EditorialEC | "La tragedia para Gustavo Petro es que quiso ser el coronel Aureliano Buendía, el guerrero mítico, el que enfrentó al establecimiento. Pero, faltando dos meses para salir del cargo, terminó pareciéndose a otro personaje de Cien Años de Soledad, a José Arcadio Buendía en su ocaso de los últimos días, que terminó atado al castaño del patio de su propia casa."
A Abelardo de la Espriella un tribunal le ordenó dejar de utilizar la camiseta de la selección, los símbolos patrios y toda referencia a su país natal.
La gente respondió acudiendo en masas con banderas de Colombia y las camisetas de la selección.
Me da rabia que digan que les cuesta elegir extremos, porque yo soy de izquierda a muerte, pero si me hubiera tocado elegir entre Paloma y Abelardo, no hay un solo segundo de duda, Paloma y punto, que voto en blanco ni qué hijueputas, no me salgan con esas mierdas, maduren
No bebé, elegí no votar por Cepeda no porque conseguí un mejor sueldo y ahora me creo mejor que los demás y se me acabó la conciencia de clase. Yo si hice un análisis consciente de la situación y una crítica objetiva y real al gobierno que yo mismo voté hace cuatro años
“No estamos celebrando solo una carrera… estamos celebrando a una mujer que le enseñó a toda una generación cómo apropiarse de su propia historia.” — Anya Taylor-Joy durante su discurso en la ceremonia de Miley Cyrus en el Paseo de la Fama.
“Solo recuerden: si alguno de ustedes pisa la estrella de Miley Cyrus, háganlo con actitud y, si es posible, en tacones altos.”
— Donatella Versace durante la ceremonia de Miley Cyrus en el Paseo de la Fama de Hollywood.
“We’re not celebrating just a career.. we are celebrating a woman who told a entire generation how to own their stories.” - Anya Taylor-Joy in Miley Cyrus walk of fame ceremony speech 🥹
El Tren Interoceánico Imposible.
Lo verdaderamente irónico no es el mapita que Petro pintó con Paint sobre el Tapón del Darién. Es que el proyecto (que de verdad es importante) es jurídicamente imposible. Y lo es, en buena medida, gracias al andamiaje normativo que construyó la misma coalición ideológica que hoy lo promueve.
El trazado cruza, simultáneamente, cuatro filtros que por separado han demostrado ser insuperables:
(i) El PNN Los Katíos, Patrimonio de la Humanidad UNESCO, bajo un régimen del SPNN esencialmente prohibitivo para infraestructura lineal de esta magnitud.
(ii) Territorios colectivos titulados bajo Ley 70 de 1993, con consulta previa de efecto suspensivo tras la SU-123/2018 y protocolos autonómicos que las propias comunidades definen.
(iii) Resguardos Emberá y Wounaan, con la función ecológica de la propiedad colectiva interpretada de forma expansiva por la Corte.
(iv) Reserva Forestal Ley 2ª de 1959 y selva húmeda tropical bajo el Decreto 1076 de 2015, donde el principio de precaución opera como regla y no como excepción.
Cada filtro, por sí solo, ha tumbado megaproyectos. Juntos son una muralla imposible. Mandé Norte, Urrá II, varios tramos 4G en Urabá, Ruta del Sol III: el cementerio de proyectos en esta región es elocuente.
La paradoja es esta: la consulta previa como derecho fundamental con efecto suspensivo, la judicialización rutinaria vía tutela y acción popular, el bloque de constitucionalidad OIT 169, la lectura maximalista de los arts. 7, 8, 79 y 330 — todo eso es, en buena medida, herencia de la izquierda constitucional y del activismo ambiental colombiano.
El presidente que se erigió como vocero del decrecimiento, que convirtió la consulta previa en dogma y la licencia ambiental en trinchera moral, descubre ahora que el desarrollo que demonizó en boca ajena es el que necesita en la propia. El canal seco exige exactamente aquello que su proyecto político hizo casi imposible de tramitar.
La pregunta interesante, entonces, no es si Petro puede hacerlo en lo que le queda. La pregunta es qué estaría dispuesto a ceder ideológicamente para hacerlo viable a futuro. ¿Modular por ley la consulta previa? ¿Sustraer áreas protegidas? ¿Aceptar que el desarrollo extractivo y el de infraestructura comparten los mismos cuellos de botella?
Mientras tanto, tenemos un mapita pintado con Paint y un trazo morado sobre Katíos. Es la tragedia colombiana hecha meme: ideas correctas, ejecutores incoherentes y un marco institucional capturado por la retórica de quienes hoy se quejan de no poder ejecutar nada.
Oí la entrevista del presidente Petro con Caracol Radio y me desconcertó especialmente su capacidad extraordinaria de divagar y dar vueltas sobre un tema sin ofrecer ninguna respuesta concreta. Le preguntan por su política de paz total y sus inmensas fallas, y responde culpando a la conspiración septembrina de hace 198 años por el inicio de la violencia en el país. A cada problema le tiene un discurso, pero ninguna solución puntual.
Cuando le preguntan por la corrupción de su gobierno, da un giro absurdo: que la peor corrupción es el genocidio y que su gobierno no ha cometido ese tipo de corrupción. Es la falacia de reducir la discusión al nivel de lo absurdo y así no tener que contestar una pregunta sobre hechos concretos que el país entero conoce. Luego avanza hacia una mentira: que ha sido él quien ha denunciado los casos de corrupción dentro de su propio gobierno, cuando el país conoce la verdad de la historia. Casos como los de Olmedo López, Carlos Ramón González y los dos exministros que han recibido medida de aseguramiento tienen todos algo en común: que ante los primeros escándalos revelados por la prensa, Petro salió a defenderlos y a subestimar las denuncias periodísticas.
Petro es conocido por su contundencia a la hora de culpar a todos los gobiernos que vinieron antes del suyo por los problemas más graves que enfrenta el país. Los acusa de ser responsables de la violencia, de la corrupción y la profunda división. Sin embargo, cuando le toca responder por los escándalos de su gobierno lo hace sin el menor asomo de esa misma contundencia: ataca con dureza a todos sus antecesores pero no asume una gota de su responsabilidad en lo que ha salido mal durante su mandato. Entre más tiene por responder, más da giros retóricos para evitar asumir la realidad de lo que ha pasado.
Y un mensaje final: el presidente hoy dio varias señales que permiten percibir que está preocupado por los resultados de su partido en las elecciones presidenciales. Lejos de proyectar tranquilidad o confianza sobre el posible triunfo de su candidato, que lidera todas las encuestas, muestra que está lejos de creer que va a ganar las elecciones. Y ahí comienza un camino de enorme irresponsabilidad: el de su desconocimiento del resultado si no le es favorable y el consiguiente llamado a la movilización. Solo un pirómano profesional de la política puede llamar a la destrucción de la credibilidad en la democracia.
Las respuestas de hoy muestran a un presidente desconectado y carente de cualquier autocrítica. Los colombianos deben saber que hay una inmensa diferencia que separa a los intelectuales de los charlatanes y los falsos profetas.