El aroma a billetes recién ganados, combinados con su dulce perfume era, sin duda, una grata sorpresa. Tomó su muñeca, antes que el fajo.
—Estás a unos pasos de ser una nueva integrante del "club". Quizás una inducción oficial, quizá... Unas horas en mi cama.
Manos en sus bolsillos terminan sacando fajos de billetes justo frente al rostro de @sinnesire.
— ¿Cuál va a ser mi comisión después de tener la mejor venta del siglo?
Lo quiere, lo desea, lo necesita. Tiene, además, una bonita correa para ponerle y sacarla de paseo por las frías calles de la ciudad; tiene que presumir uno de sus más valiosos trofeos.
Jamás se burlaría. Ella debería sentirse halagada de ser comparada con semejante ser.
Además, le vendría bien un pequeño bikini con un diseño impreso de ese animal, aunque termine en el suelo en poco tiempo.