De los españoles no digo nada porque hilando un poco fino el argentino promedio es débil, conchita, sobrador y mogólico. No se diferencian mucho ambos tipos humanos salvo que uno (España) vive carreado por sus vecinos que están mucho mejor.
Todo eso pero sin la viveza amerindia, la fortaleza italiana ni la inteligencia judía.
Es decir, un bodrio que se se orgullece de un plástico con 11 numeritos y un trapito bicolor.