Ultimamente, mi mayor deseo es que los planes de Dios coincidan con los mios.
Pero si no es así, que prepare mi mente y mi corazón para aceptar con fe todo aquello que tenga preparado para mi vida
No todos los días se ora con la misma emoción. No todos los días se siente la misma claridad. No todos los días uno se levanta con la misma fuerza. Pero permanecer también forma carácter.
Es curioso cómo pasamos años persiguiendo el éxito profesional, hasta que un día nos damos cuenta de que el verdadero lujo siempre fue otro: una vida tranquila, un buen café, comida hecha en casa y el privilegio de no tener que correr a ningún lado.