Al final, no se trata de que la vida siempre sea justa, sino de no dejar que el dolor, la rabia o las injusticias nos transformen en algo que no somos.
Tarde o temprano, todos vamos a perder algo o a alguien que nunca imaginamos perder. Habrá gente que no valore todo lo que hacemos, y habrá momentos en los que sintamos que estamos dando mucho más de lo que recibimos. Incluso podríamos pensar que cambiar sería mucho más sencillo.
Si algo me ha enseñado está vida, que puede quitarnos muchas cosas, incluso una parte de nosotros mismos, pero nunca debería quitarnos la decisión de seguir siendo quienes somos.
"No sé si soy una persona triste con vocación de alegre, o viceversa, o al revés. Lo que si sé es que siempre hay algo de tristeza en mis momentos más felices, al igual que siempre hay un poco de alegría en mis peores días".
_ Suscribo.
Me queda la sensación de que algo me falta, no se bien se seas tú o más alcohol. Así que, por si no vuelves, iré a conseguir cerveza, y si vienes, por favor trae cerveza. Lo sé, yo también odio ese vicio, y en ocasiones, la cerveza también.
Y allá a donde te fuiste, se que estarás mejor, que ya no sufrirás, que ya estas en paz, acá donde me dejaste, te voy a extrañar, todos y cada uno de los días.
Y entonces pasa, que en cualquier día de invierno te topas de frente con la melancolía, y te da por mirar el cielo, por perderte, sentir que estás allá, hasta arriba, siendo nube, siendo lluvia o quizás llovizna.