Los Clásico de los abracitos se han acabado. Pelea de por medio, policía entrando, jugadores vacilándose y diciendo de verse fuera del campo…
Rabiad y llorad lo que queráis, de la misma manera que Lamine le dio ansias de victoria al Madrid para callarle esto nos tiene que servir a nosotros. No podéis echar de menos los “Guardiola vs Mou” y estar toda la tarde llorando coño. Los clásicos se vuelven a sentir con odio y rabia, como deben ser