"Imagina perder a una persona que no anda con cualquiera, que no necesita salir de fiesta, que no juega con los sentimientos, que tiene claro lo que quiere, que ha trabajado duro por todo lo que tiene, que sabe comunicarse con madurez, que conoce su valor, y aun así, solo te quiere a ti. Perder a alguien con esa convicción y lealtad tan firme no es solo perder una relación. Es perder una conexión con alguien que tiene una profundidad y una integridad que casi no se encuentra hoy en día. En un mundo donde muchos prefieren aparentar antes que ser, reconocer y valorar a alguien que ama en silencio, con entrega real y sin condiciones, es una verdadera muestra de sabiduría. La vergüenza más grande no es que se haya ido, es no haber sabido ver el valor de su alma cuando todavía estaba contigo."
No te equivoques. Fuiste tú la que rompió todo. Mil veces te pedí que no lo hicieras. No disfruto verte sufrir pero no pienso soportar que tú si me lo hagas a mí.
La promesa de Dios sostiene tu fe, incluso cuando la respuesta tarda en llegar.
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien"
Romanos 8:28
Andry Carías