Antes de hablar de fútbol con alguien, pregúntale quién es el mejor jugador de toda la historia. Si te dice un nombre diferente a Lionel Messi, levántate de la silla y no vuelvas más. No tiene caso seguir esa conversación. Si esa persona no admite que el 10 argentino el GOAT, puede saber muchas cosas de la vida, pero no entiende un carajo de fútbol.
¿Te gusta más otro jugador? Perfecto. ¿Admiras más la historia de otro futbolista? Válido. Pero no vengas a querer contar que alguien juega mejor que Lionel Messi. No te engañes más. No te mientas más, por favor. El amo y señor del fútbol es uno solo. El rey del juego es el 10.