Jamás, ni por descuido o por venganza se tocan las heridas de los demás. Las vulnerabilidades siempre se respetan y nunca se aprovechan, porque somos lo que hacemos con la confianza que nos dan.
Te levantas un 22 de diciembre con todas las vacaciones del cole por delante. Te sientas a desayunar mientras suena de fondo el sorteo de la lotería. Ya fantaseas con lo que te traerán los reyes y aún tienes a todos tus abuelos en tu vida. Éramos millonarios pero no lo sabíamos.
La vida está sucediendo ahora, tienes el presente a tu alcance.
El futuro es incierto, de nada sirve anticiparse y el pasado no lo podemos cambiar, es un aprendizaje.
El presente está aquí, es real, aprovéchalo.