En bata blanca y látex negro,
te arrodillas diosa de bata y jeringa.
La aguja brilla, cálida y espesa,
" Abre la boca ", ordenas con sonrisa.
Yo, paciente rendido en la camilla,
abro los labios en temblor sumiso.
Tu medicina caliente me invade,
blanca, espesa, inevitable.
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Bajo tu tacón de charol negro y brillante,
me rindo sin aliento, esclavo de tu luz.
Cada cremallera que sube por tu pierna
es cadena que deseo, es orden que obedezco.
Mis ojos solo ven tus botas relucientes,
mi voluntad se funde en el suelo blanco.
Pisa mi orgullo.
Bajo tus tacones calla mi voz,
se vuelve silencio todo temor.
Tu mirada ordena, firme y serena,
y mi orgullo se rinde sin pena.
Sobre el suelo encuentro mi lugar,
no para caer, sino para entregar.
En tu sombra descanso, sin condición,
hallando en la entrega mi devoción.
De rodillas ante el brillo negro y cruel,
tus botas altas devoran la luz.
La cremallera desciende como sentencia,
y mi aliento tiembla al descubrir tu pie.
Piel de charol que me ordena callar,
tacón afilado contra mi orgullo.
Beso el nylon que envuelve tu calor,
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Encontré una extraña calma: la de renunciar al control y confiar plenamente. Cada segundo reforzaba el vínculo invisible entre autoridad y entrega, donde la sumisión no era debilidad, sino una elección consciente de rendirme con orgullo.
La luz apenas dibujaba mi espalda mientras permanecía inmóvil, consciente de cada orden no pronunciada. No necesitaba mirar atrás; sabía que mi papel era obedecer, esperar y ofrecerme a su voluntad de quien guiaba la escena. En aquel silencio cargado de tensión.⬇️
A tus pies se rinde el orgullo,
silenciado bajo el cuero y el metal,
en el suelo no existe el murmullo,
solo tu mandato soberano y real.
Tu mirada firme desde el trono,
dicta las leyes de esta devoción,
mientras yo, perdiendo todo encono,hago de tu piel mi única religión.
Me arrodillo ante ti sin orgullo ni resistencia, aceptando en silencio el lugar que elijo ocupar a tus pies. Cada gesto tuyo marca el ritmo, y en esa entrega encuentro calma, obediencia y deseo de complacerte. No necesito dominar ni decidir; me basta con tu mirada sobre mí
Tu dedo bajo mi cuello,
como una orden suave.
Yo inclino el orgullo,
tú sostienes el instante.
Tus tacones dictan el ritmo,
mi silencio aprende a obedecer.
Y en esa breve rendición,
encuentro el placer de ceder.
Los esclavos somos seres utilizados según los deseos de nuestras Amas deciden si serán desechados u olvidados después de su uso. Los esclavos solo obedecemos a las órdenes que recibimos
En tus manos, mi voluntad se desvanece,un murmullo que solo obedece.A tus pies me postro, sin temor ni quejaen este dulce cautiverio que me protege y aleja
Tu mirada manda, mi pulso acelera, este juego de poder, mi alma se entera.Que en tu dominio encuentro mi paz verdadera
Desde el suelo te contemplo, reina mía,bajo el cielo blanco de tu reino
el cuero negro ciñe tu soberanía,
mientras yo me entrego a tu voluntad.Lazos cruzados, coraza reluciente
dibujan el mapa de mi rendición;
me miras de arriba, firme y exigente,dueña absoluta de mi devoción
Tus tacones dictan la noche,
y yo, silencio bajo tu voz.
En tus manos dejo el orgullo,
como un perro fiel ante su dios.
Late el miedo, dulce y lento,
bajo el brillo de tu mirar;
no hay cadenas más firmes
que las ganas de obedecer y callar.
Bajo el brillo negro de tu mandato,
mi orgullo se arrodilla en silencio.
Cadena tensa, mirada baja,
y en tus pasos encuentro mi deseo.
No hay fuerza más dulce
que obedecer tu voz sin resistencia;
pues en la sombra de tus botas
descansa mi rendida esencia.
@Tony87596281@Azucena67015389 Perdona es templo que sea levantado gracias a las donaciones de la gente, sin dinero público, desde su principio desde la comprar del terreno donde se ubica hasta los cimientos a la cruz
No como otros templos