-Luego dirá que quiere a todos por igual. Alza una ceja y casi, casi parece divertido con ello.-
No lo sé, espero que nada complicado. Recuerdo que alguien de adolescente quemó una cocina.
-Te están mirando, Mic.-
-No dice nada, pero clava su mirada en el rubio a modo de advertencia.
Que no juegue a marear la perdiz con él evitando hablar de lo importante.
Finalmente escupe un ruido de cansancio y se acomoda en el asiento, masajeándose el puente de la nariz.-
Te comparto la custodia +
A mí me importa.
-Dice con tono serio, odia cuando hace eso, quitarse importancia a si mismo constantemente no es sano y que lo diga él es preocupante.-
Están bien, son... buenos chicos.
Si tú lo dices.
-Luego le dirán que no hace bromas. Baja despacio la prótesis pero en lugar de colocársela la deja a un lado, masajeandose la pierna.-
No has respondido a cómo estás.
-Ni hace falta que lo diga, Hizashi habla con exclamaciones si es que tiene sentido.-
Cansado, aún tengo que acostumbrarme.
-Y alza la prótesis con una mano, alzando una ceja.-
¿Tú qué tal? ¿Te echo una pierna?