"Never‑married women place a much higher premium on finding a spouse with a steady job than never‑married men do, even as the pool of employed young men has been shrinking...There simply aren’t enough single men for single women to marry up." https://t.co/pEC83o1qMn
"The 'very happy' category is dominated by married mothers, with 40%...Childless wives are in second place, with 25% reporting very happy. Childless and single, what feminist-influenced society has been encouraging young women to be,is a bit lower, at 22%" https://t.co/6zmWFhVKr7
Hombres superan a mujeres en el examen estatal de Derecho alemán (corregido a ciegas):
Esto es muy interesante: El post de @williameijer explica un dato estadístico real y bastante llamativo sobre el examen estatal de Derecho en Alemania (el Juristisches Staatsexamen, específicamente la parte estatal obligatoria).
En Alemania, para ejercer como juez, fiscal o abogado hay que aprobar el Staatsexamen. Se califica en una escala de 0 a 18 puntos:
Menos de 4 puntos = suspenso.
9 puntos o más = “Prädikat” (distinción / nota alta, muy valorada para puestos públicos).
La parte escrita es la que más pesa en la nota final y se corrige de forma ciega (anónima): los examinadores solo ven un código numérico, no el nombre ni el sexo del candidato. Hay dos correctores independientes.
Los datos de Renania del Norte-Westfalia (NRW) de 2023 son:
-Suspensos: 34 % de las mujeres frente al 22 % de los hombres.
-Distinciones (≥ 9 puntos): 16 % de las mujeres frente al 27 % de los hombres.
El gráfico del post muestra dos curvas de distribución normal (campanas de Gauss). La de las mujeres (verde) está desplazada 1,3 puntos a la izquierda respecto a la de los hombres (naranja). La varianza (dispersión) es prácticamente idéntica. Es un simple “desplazamiento de ubicación”: los hombres sacan mejores notas en ambos extremos (menos suspensos y más notas altas). Este patrón se repite en otros años y en otros estados federados.
Lo más interesante es que la mayor diferencia de género aparece precisamente en la parte escrita anónima, donde el sesgo del corrector es mínimo o inexistente. Es decir, cuando no se sabe si el examen lo ha escrito un hombre o una mujer, los hombres siguen sacando mejores resultados de forma consistente.
Y lo que es simpática es la reacción del gobierno. El Ministerio de Justicia de NRW ha encargado un estudio de investigación (junto con la Universidad de Colonia y el clúster ECONtribute) para averiguar las causas. Se están encuestando a unos 2.000 estudiantes y se analizan datos anónimos de exámenes. El objetivo oficial es ver si hay diferencias en el estilo de estudio, la preparación, el comportamiento en el examen o posibles desventajas estructurales, y si hay que cambiar algo en la formación o en la prueba.
Resulta que cuando las mujeres sacan mejores notas de media (en Bachillerato, en la mayoría de carreras universitarias, etc.), se celebra o se considera normal. Cuando ocurre lo contrario en un examen exigente, anónimo y de alto nivel como el Staatsexamende Derecho, de repente hace falta un estudio oficial para “averiguar las causas” y ver si hay que cambiar la formación o la prueba. Parece que “este resultado no debería ser así”
En resumen: el post muestra un hecho empírico (hombres rinden mejor en un examen ciego y muy exigente de Derecho) y señala la ironía de que, al no poder atribuirlo fácilmente a “discriminación del corrector”, las autoridades hayan encargado una investigación para explicarlo.
"when men find a partner and get married, they tend to become less aggressive and less prone to crime—but if they later get divorced or become widowed, they often revert to premarital levels of aggression and criminality" https://t.co/CqS3r2MbRl
“According to one estimate, 4% of males sire around 85% of the pups in any given breeding season... Bigger, meaner, more aggressive males have a better chance of propelling themselves into that rarefied category, so males evolve over the generations to be bigger, meaner, and more aggressive.”
https://t.co/eOUivgvFTM
“In other species, we wouldn’t dream of explaining differences like these in sociocultural terms. The only realistic option is natural selection. Why, then, would we assume that, in our case and ours alone, they’re products of an entirely different cause, namely socialization and culture?”
https://t.co/eOUivgvFTM
“A lo largo de los años, muchos académicos, escritores, comentaristas y grupos de presión han afirmado que las mujeres están “subrepresentadas” en la ciencia médica y que la salud de las mujeres ha sido ignorada por los investigadores. Por ejemplo, un reciente editorial escrito por la Jefa de Ciencia de la Society for Women’s Health Research y publicado en la revista académica Biology of Sex Differences, afirmaba que las mujeres han sido “sistemáticamente excluidas de participar en ensayos clínicos”.
Como muestran los datos del NIH, estas afirmaciones son falsas. Los datos del NIH indican que las mujeres representaron más del 50 % de las inscripciones en la investigación financiada por el NIH cada año entre 1995 y 2025, excepto en 2017. Durante esas tres décadas, las mujeres representaron el 58 % de las inscripciones en la investigación financiada por el NIH.”
https://t.co/n2weUaFpIR
“In humans, males commit 95% of homicides, and are 70 to 80% of homicide victims. In chimpanzees, males commit 92% of chimpicides, and are 73% of chimpicide victims: virtually the same numbers.”
https://t.co/XZ4xC0RGgV
Las creencias políticas no tienen que ver con la verdad. Son señales de lealtad tribal:
Las creencias políticas que las personas sostienen rara vez buscan reflejar la verdad objetiva o los hechos comprobados. En realidad, funcionan principalmente como señales de lealtad tribal: manifestaciones públicas que demuestran a qué grupo pertenecemos y a quiénes somos leales. Al adoptar ciertas opiniones, aunque sean inexactas o contradictorias con la evidencia, los individuos comunican su alineación con una tribu específica, lo que les permite ganar aceptación, estatus y apoyo dentro de ese colectivo.
Esta dinámica explica por qué es tan difícil cambiar la opinión de alguien mediante argumentos racionales. La creencia no se mantiene por su precisión, sino porque sirve como marcador de identidad y como herramienta de cooperación dentro del grupo. Cuestionarla públicamente equivale a traicionar a la tribu, por lo que las personas prefieren defenderla incluso frente a datos contrarios. En definitiva, en política lo que más importa no es tener razón, sino mostrar de qué lado se está.
https://t.co/tHQxdwRIws
“Given that selection has endowed men with the physical apparatus for aggression… why would it not also endow them with a mind designed for their use? Not to do so would be like giving people sex organs but not a desire for sex.“
https://t.co/XZ4xC0RGgV
"From this early summit of violence, both sexes become progressively less violent as the years go by. This is a major stumbling block for the theory that children are socialized to be aggressive. To my eye, it suggests instead that they’re socialized not to be."
https://t.co/eOUivgvFTM
"Men are more likely than women to be murdered. Most of the time, the killer is a man as well. Women kill much less often, but when they do, the victim is usually a husband or a boyfriend. Apparently, both sexes prefer to kill men."
https://t.co/XZ4xC0RGgV
"In almost every society on Earth, men are more likely than women to be murdered. Most of the time, the killer is a man as well. Women kill much less often, but when they do, the victim is usually a husband or a boyfriend...both sexes prefer to kill men." https://t.co/CqS3r2MJGT
¿Por qué todo el mundo siente nostalgia por los años 80?:
Chris Ferguson comenta en esta entrada que cada vez es más común escuchar a la gente idealizar la infancia de los años 70 y 80 como una época dorada de libertad total: niños que salían de casa por la mañana, jugaban todo el día sin supervisión, exploraban el mundo y regresaban al atardecer. Según esta visión romántica, era una época de “juego libre” en un entorno seguro y feliz, sin pantallas ni sobreprotección (creo que de forma indirecta se está refiriendo a Jonathan Haidt y su libro la Generación Ansiosa). Sin embargo, quien creció en esa época sabe que la realidad era bastante distinta.
Ferguson vivió esos años y explica que ni los niños ni los padres de entonces veían su vida como una utopía. Los niños pasaban muchas horas frente al televisor, muchos quedaban solos en casa porque ambos padres trabajaban, el acoso escolar era frecuente y poco controlado, y las tasas de lesiones y abusos infantiles eran notablemente más altas que hoy. Los padres, por su parte, vivían aterrorizados por las drogas, la música rock, los supuestos cultos satánicos y los extraños que podrían secuestrar a sus hijos. Aquella “libertad” era, en muchos casos, más bien un abandono involuntario.
Hoy estamos atrapados en un ciclo curioso: los miedos de los 80 (“los niños están desatendidos y el mundo es peligroso”) llevaron a la hipervigilancia y sobreprotección actual. Y esa sobreprotección, a su vez, está generando una nueva nostalgia que pinta los 80 como un paraíso perdido. El problema es que esta nostalgia es selectiva y olvida las partes malas y exagera las buenas.
Lo cierto es que los niños y adolescentes de hoy tienen indicadores mucho más positivos: son menos violentos, tienen menos embarazos no deseados, consumen menos drogas y alcohol, terminan más la escuela y participan más en voluntariado. Su salud mental también está mejorando según datos recientes.
En resumen, para Chris se trata de evitar caer en la trampa de la nostalgia romántica y buscar un equilibrio sensato, basado en evidencia real y no en recuerdos idealizados. La infancia nunca fue perfecta, ni entonces ni ahora.
"later-borns of both sexes are more likely to develop a same-sex sexual orientation....Somehow, the mother's previous pregnancies change the prenatal environment in ways that slightly elevate the chances of same-sex sexual orientation." https://t.co/CqS3r2MJGT
Consumo frecuente de pornografía y depresión: una relación estable a largo plazo:
Un nuevo estudio longitudinal estadounidense, publicado en la revista Psychiatry Research, ofrece evidencia de que existe una asociación consistente y duradera entre el consumo frecuente de pornografía y los síntomas de depresión en adultos.
Los investigadores siguieron durante dos años a más de 2.800 personas representativas de la población estadounidense, encuestándolas cada seis meses. Descubrieron que las personas que ven pornografía con mayor frecuencia tienden a experimentar niveles más altos de síntomas depresivos (sentirse triste, desanimado o sin esperanza). Esta relación se mantiene estable a lo largo del tiempo y no depende de la edad, el sexo ni de las creencias morales sobre la pornografía.
A diferencia de estudios anteriores, que se centraban principalmente en el consumo problemático o adictivo, este trabajo analizó el consumo frecuente en la población general. Aunque no demuestra causalidad (no se puede afirmar si la pornografía genera depresión, si la depresión lleva a consumir más pornografía, o si ambos están causados por un tercer factor como la soledad), sí muestra que ambas cosas suelen ir juntas de forma crónica.
Los autores sugieren posibles mecanismos, como el uso de la pornografía para aliviar emociones negativas o los efectos a largo plazo sobre el sistema dopaminérgico del cerebro. Sin embargo, destacan que hacen falta estudios con seguimientos más cortos (diarios o semanales) para entender mejor la dirección de la relación.
En resumen, el estudio indica que el consumo habitual de pornografía está ligado a una mayor presencia de síntomas depresivos en la población general, tanto en hombres como en mujeres, y que esta conexión persiste independientemente de factores morales o demográficos.
Este artículo en más de 35.000 estadounidenses encuentra que a las personas les preocupa menos cuando los hombres se quedan atrás en productividad o ingresos que cuando lo hacen las mujeres, y muestran menor apoyo a políticas gubernamentales que ayuden a los hombres en desventaja.
En experimentos de redistribución (donde los participantes deciden transferir dinero de un trabajador productivo a uno menos productivo), el 38,4 % eligió no transferir nada cuando el trabajador rezagado era hombre, frente al 31,1 % cuando era mujer. Además, la gente atribuye con mayor frecuencia la baja productividad de los hombres a falta de esfuerzo (53 % vs. 44,3 % en las mujeres).
Este artículo en más de 35.000 estadounidenses encuentra que a las personas les preocupa menos cuando los hombres se quedan atrás en productividad o ingresos que cuando lo hacen las mujeres, y muestran menor apoyo a políticas gubernamentales que ayuden a los hombres en desventaja.
En experimentos de redistribución (donde los participantes deciden transferir dinero de un trabajador productivo a uno menos productivo), el 38,4 % eligió no transferir nada cuando el trabajador rezagado era hombre, frente al 31,1 % cuando era mujer. Además, la gente atribuye con mayor frecuencia la baja productividad de los hombres a falta de esfuerzo (53 % vs. 44,3 % en las mujeres).
En encuestas sobre políticas, el apoyo a ayudas gubernamentales para quienes se quedan atrás en el mercado laboral o la educación fue menor cuando se trataba de hombres (42,2% de apoyo) que de mujeres (54,2 % de apoyo).
El mecanismo principal identificado es la discriminación estadística de justicia (statistical fairness discrimination), es decir, la gente percibe que los hombres que fallan lo hacen más por falta de esfuerzo que por mala suerte u otros factores externos, por lo que los consideran menos merecedores de apoyo.
En resumen, el estudio muestra que la sociedad tiende a ser más comprensiva y dispuesta a ayudar cuando las mujeres se quedan atrás, mientras que los hombres en la misma situación generan menos empatía y apoyo redistributivo.
El mecanismo principal identificado es la discriminación estadística de justicia (statistical fairness discrimination), es decir, la gente percibe que los hombres que fallan lo hacen más por falta de esfuerzo que por mala suerte u otros factores externos, por lo que los consideran menos merecedores de apoyo.
En resumen, el estudio muestra que la sociedad tiende a ser más comprensiva y dispuesta a ayudar cuando las mujeres se quedan atrás, mientras que los hombres en la misma situación generan menos empatía y apoyo redistributivo.
"Sex differences...When adoring fans pursue male rock stars, they're called groupies and seen as a perk of the job; when men try to act like groupies of female stars, they're called stalkers and seen as a matter for the police." https://t.co/CqS3r2MJGT
Evlilikten sonra bazı insanlar eskisinden daha mutlu olurken, benzer sayıda insan ise eskisinden daha mutsuz hale geliyor.
Araştırmacılara göre bunun olası nedeni şu olabilir:
Hayatından zaten çok memnun olanların güçlü bir sosyal çevresi olduğu için evlilikten kazanacakları daha azdır.
Buna karşılık yalnız ve hayatından daha az memnun olan kişiler evlilikten psikolojik olarak çok daha fazla fayda sağlayabilirler.