Ya casi vuelve a ser diciembre, pero tengo el cabello diferente, no tengo las mismas amistades, aprendí cosas nuevas, cosas que me encantaban ya no me interesan más, los planes cambiaron, entendí que tengo todo para ser feliz, quizás no todo esté bien, pero sí mejor que antes.
cuando lloro por el estrés, se convierte en llorar por mi familia, llorar por mis errores del pasado, llorar por cosas que no puedo arreglar, llorar por no saber si estoy haciendo las cosas bien, llorar por cosas que pasan en mi vida.