Ya lo he visto varias veces y de verdad que no soporto que comparen el finalazo de Stone Ocean con los putisimos bodrios que son los finales de reinicio en general.
Sí, admito que yo mismo no lo entendí en un principio, pero basta con ver la reacción de Emporio llorando para darte cuenta de la diferencia clave.
En tu típico final de reinicio de mierda, todo se soluciona por arte de magia y se anulan todas las consecuencias negativas: los personajes buenos viven, los problemas más graves desaparecen y el prota tiene su final feliz (muchas veces inmerecido).
Pero el final de Stone Ocean no es así. Emporio sí recuerda todo lo que pasó. Él vio a todos sus amigos morir, vio su mundo ser eliminado y ahora está atrapado en un nuevo mundo con personas que tienen la cara y el alma de aquellos a los que conocía...pero que no son ellos. Y nunca serán ellos, porque la propia trama usa a Foo Fighters para explicarte que las personas somos la combinación de nuestras almas y nuestros recuerdos. Si cambias algo, ya no hablamos del mismo individuo.
No es un final triste, porque es un mundo mejor, pero tampoco es un final feliz que anule todas las consecuencias de la aventura. Jolyne y compañía murieron y ahora, unas "nuevas encarnaciones" tienen la oportunidad de vivir mejor. Emporio podrá aprender a querer a estas personas, pero sabiendo siempre que ellos no son los mismos.
Por eso es un finalazo. Es complejo y agridulce, no una salida fácil para solucionar todo de la manera más sin huevos posible.
Aprended la puta diferencia, por favor.
Hirohiko Araki (creador de JoJo's Bizarre Adventure) y su comentario sobre el dibujo que hizo de Gohan y Cell como homenaje a la portada original de Akira Toriyama por el 40 aniversario de Dragon Ball.
Araki menciona que aunque a primera vista el estilo de Toriyama parece simple o plano, en realidad está construido con una comprensión muy precisa de la tridimensionalidad. Es decir, los dibujos parecen sencillos, pero están diseñados de forma que transmiten volumen, profundidad y estructura realista.
Por eso menciona que el arte de Toriyama logra algo muy difícil: dar la sensación de ser un dibujo plano (como cualquier ilustración en papel) y al mismo tiempo transmitir tridimensionalidad, como si los personajes realmente ocuparan espacio. Araki menciona que al intentar copiar exactamente la portada original del volumen 33, se dio cuenta de lo complejo que es ese equilibrio técnico. Por eso termina diciendo que es un arte impresionante y que se sintió muy honrado de poder recrearlo.
Con estas palabras Araki reconoce que el estilo de Toriyama parece simple, pero en realidad es extremadamente complejo desde el punto de vista artístico.