Nunca me van a importar las cosas materiales que alguien me pueda dar, me importa su tiempo, su honestidad, su lealtad y su esfuerzo; podrá ser raro, pero hay regalos que el dinero no puede comprar.
sanar también es soltar la esperanza de que algún día la otra persona entienda el daño que causó. Es dejar de esperar una disculpa o una explicación. Es aceptar que tu paz no puede depender de la conciencia de alguien más.