Soy maestra Y NO estoy de acuerdo con la ocurrencia de adelantar el fin del ciclo escolar por el Mundial.
Porque no, la educación NO debería verse afectada por el fútbol.
Así de simple.
Luego se preguntan por qué los niños traen un rezago brutal desde pandemia. 🙃
Pero ahí van otra vez… improvisando con el calendario escolar como si aprender fuera opcional y recuperar contenidos fuera magia.
You can get your vaccines AND eat healthier.
You can get your preventive screenings (colonoscopy, mammogram, etc.) AND exercise.
You can go to therapy AND meditate.
Health is not an either/or situation.
Don’t let the “natural is always better” crowd convince you that using evidence-based medicine somehow cancels out lifestyle habits. Use all the dang tools available to you. Your health deserves the full breadth of care, not ideology.
La NASA acaba de anunciar que en Bennu —un pedazo de roca tan viejo que podría burlarse de cualquier dios— encontraron todos los componentes del ARN. No algunos. Todos.
Primero aparecieron las nucleobases, esas piezas fundacionales que ya Antonio Lazcano habría celebrado como quien encuentra huellas fósiles en un desierto silencioso. Y ahora se suman azúcares como ribosa y fructosa, el armazón mismo que sostiene la molécula que antecedió al ADN y nos dio la primera chispa de continuidad.
Es un golpe directo al pecho: la vida, o al menos su química, no fue un accidente exclusivo de la Tierra. Estaba allá afuera, dispersa como semillas en un universo oscuro y paciente, esperando caer sobre un planeta con suficiente agua, suficiente tiempo, suficiente calma para empezar su lento oficio de organizarse.
Y mientras yo trato de entender mis propias rutinas, allá afuera la naturaleza nos recuerda —como diría Lazcano en una de sus clases— que somos el eco de procesos tan antiguos que ninguna mitología alcanza. Que la vida es tenaz, testaruda y profundamente cosmopolita.
Una noticia histórica, sí.
Pero sobre todo, un recordatorio de que venimos de lejos.
Mucho más lejos de lo que solemos admitir.
En pleno discurso de Ousmane Dembelé tras recibir el Balón de Oro, las cámaras enfocaron a un joven llorando.
Es Moustapha Diatta, amigo de infancia de Ousmane, y con quien hizo todas las categorías menores en Francia. Moustapha no llegó a convertirse en profesional como Ousmane.
Pero siempre creyó en su amigo y por eso Ousmane le dedicó también su Balón de Oro:
"Para Moustapha, con quien comparto desde que tenemos 4-5 años. Siempre ha estado conmigo, siempre me apoyó. Siempre me dijo que algún día yo sería el mejor del mundo. Y siempre estaremos juntos".
Amigos del alma🫶