Tirá los dados, animate al salto,
que la incertidumbre no te ponga freno.
Volá bien lejos, tirá bien alto,
que el presente es lo único que tenemos.
Jugátela que el futuro no le debe nada a nadie Es preferible cruzar la puerta
que preguntarse siempre qué hubiera sido.
Los tiempos de Dios no solo son perfectos; son justos, sabios y llegan siempre cuando el corazón está listo para agradecer lo que un día pediste con tanta fe.
Cada día tengo más claro que el mejor estado de ánimo no es la felicidad, sinó la tranquilidad. Ser feliz es bonito, pero estar en paz y tranquilidad es otro nivel.