Se murió Yeison Jiménez, y a mí ese tipo de noticias me dan duro. Son un recordatorio de que la vida es apenas un instante. Vamos de paso, aunque a veces se nos olvide. Nos perdemos quejándonos por cosas mínimas, cuando el verdadero privilegio es despertar. Respirar. Estar.
Háganme el favor y me colocan ese himno que dice:
“A cuántas veces me han sacado del tenampa, ya bien borracho y con un nudo en la garganta, voy por la calle, cantando mis canciones y los mariachis van pisando mis talones”