Cada vez que jugamos de local sin público visitante, el club pierde 30 millones de pesos. No podemos seguir perdiendo plata si queremos ordenar la casa.
En los primeros seis meses del año el estadio fue superavitario gracias al público visitante, la Copa Argentina y la Sudamericana. Sí, leíste bien: recaudó más de lo que gastó.
En este Torneo Clausura vamos por el mismo camino, porque recibimos visitantes contra River y ahora contra Central.
Esto genera dinero para el club y es un gran alivio económico. No es la solución final, pero es una gran herramienta para el orden que buscamos.
Un rato más en la tribuna ayuda mucho a Banfield.