@honeysblossom Amiga, a mi me hicieron eso después de dos años de relación. Los tipos le tienen un cagazo bárbaro al compromiso, y casi siempre es por el alto edipo que tienen
Que un pueblo se una por su selección de fútbol y no lo haga por su propio bienestar como país y por su democracia define muy bien como el capitalismo nos tiene totalmente lobotomizados. Es el triunfo de la estupidez.
Con el Mundial de fútbol arrastrando las marcas Donald Trump hizo al fin un acuerdo de paz con Irán para normalizar el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, lo único que realmente que les importa a los Estados Unidos y a Occidente de un modo general.
El acuerdo aparecería a primera vista como una capitulación por parte de los iraníes y algunos comentaristas no tardaron, en caliente, en expresar su desazón. Pero con el correr de las horas fue viéndose que esto no es así y que en realidad Irán alcanzaría buena parte de sus objetivos iniciales si el acuerdo sobrevive.
Para saber que esa es la verdad ni hace falta observar que Irán logra desbloquear cientos de miles de millones de dólares en fondos que habían sido embargados por los yanquis. Solo hay que mirar cómo se comporta Tel Aviv frente a este acuerdo de paz. Y como los israelíes ya dijeron que no lo van a aceptar, la conclusión lógica es que el acuerdo es bueno para Irán.
De no haber metido la cola Israel, dicho sea de paso, el propio conflicto no habría existido. No conviene olvidar esto. El problema aquí no es tanto Washington, que quiere poner la guerra en el retrovisor lo más pronto posible. El problema aquí es Tel Aviv. Israel considera que Irán es su enemigo existencial y no va a tolerar que los yanquis hagan nada en beneficio de los iraníes.
Ahora la pelota la tiene Trump, quien ya amenazó con suspender el apoyo económico a Israel si Tel Aviv sabotea el acuerdo. Ahora el mundo va a saber la verdad sobre quién gobierna en la Casa Blanca porque si el acuerdo no prospera durante el Mundial la economía global va derrumbarse y, al prenderse las luces después de la función futbolística, Trump va a quedar muy expuesto.
En resumen, esto solo va a servir para confirmar que los Estados Unidos son una colonia sionista o para que los yanquis den una nueva declaración de independencia a 250 años exactos de la primera. La moneda está en el aire.
Ahora comenzará la superpoblación de patrioteros berretas que creerán que ser argentino es ponerse una camiseta y gritar un par de goles hechos por pendejos millonarios que estrechan la mano de Trump, en lugar de salir a la calle para defender la soberanía nacional y los ingresos de los trabajadores y jubilados.