EPS SIN CONTROL
He decidido escribir este artículo para puntualizar, en un solo caso, lo que vive el sistema de salud colombiano dentro de una crisis que arrastra desde 1997 y que hoy ha explotado, arrasando con patologías y diagnósticos de urgencia que terminan cobrando muchas vidas.
El mes pasado fui contactado por un juez de la República, debido a mi conocimiento y experiencia en el sector, con el fin de intervenir y aportar a la pronta gestión que permitiera salvar la posibilidad de conservar el fémur de una paciente femenina que presentaba una fractura. La paciente ya tenía ordenada la remisión, desde hacía casi un mes, desde una clínica de la ciudad de hacia una institución de cuarto nivel de complejidad en ortopedia. Dicha responsabilidad debía ser asumida por la EPS a la cual se encontraba afiliada.
Comenzamos entonces las gestiones ante la EPS, teniendo en cuenta que la gerente regional, hasta hacía dos meses, era reconocida por ser diligente en aprobaciones y autorizaciones de este tipo. El primer hallazgo fue que dicha gerente había renunciado al cargo por una patología asociada al estrés y la ansiedad, producto de las actividades inherentes a su función.
Posteriormente contactamos al nuevo gerente encargado de la EPS, pero nos encontramos con la sorpresa de que las autorizaciones para las remisiones habían sido centralizadas en Bogotá. Trasladamos entonces nuestras gestiones al IDS (Instituto Departamental de Salud), donde ni siquiera encontramos receptividad, bajo el argumento del exceso de responsabilidades y del poco acatamiento a sus requerimientos.
Nos dirigimos entonces a donde creíamos, casi con seguridad, que sería resuelto el tema crucial: la remisión y atención de la paciente, quien ya ponía en riesgo el fémur e incluso su pierna. Nos comunicamos con una alta funcionaria del Ministerio de Salud @MinSaludCol y, cuando digo alta, es porque se encuentra dentro de la estructura orgánica ubicada entre los cargos directivos de mayor importancia. Con gran receptividad acogió nuestra solicitud, junto con toda la documentación del caso, y manifestó de manera categórica que el asunto sería trasladado a la dependencia correspondiente para el trámite respectivo.
Logramos entonces que el funcionario directamente responsable en el Ministerio requiriera de manera urgente a la EPS, incluso a través del propio interventor de la entidad. Creyendo que ya estaba resuelto el meollo del asunto y que la remisión sería autorizada, comenzamos la preparación de la paciente, mientras transcurrían otros días más de espera que resultaban decisivos para la pérdida o no del fémur de la señora.
Pero, ¡oh sorpresa!, cuando la funcionaria nos informó, de manera clara y contundente, que cuatro días después aún no habían recibido respuesta de la EPS. Ocho días más tarde, la alta funcionaria del Ministerio de Salud nos respondió que todavía no se había logrado la remisión y que continuarían insistiendo.
Dos días después fui notificado, por parte de la clínica tratante y solicitante de la remisión, de que tuvo que ser extraído el fémur, logrando únicamente evitar la amputación total de la pierna.
¡Qué lamentable frustración! ¡Qué impotencia! Y lo peor: un desenlace fatal para la paciente y sus familiares.
Ahora iniciaremos las denuncias correspondientes por las presuntas negligencias respectivas, buscando las sanciones e indemnizaciones a que haya lugar. Pero lo más difícil será encontrar una solución estructural a través de una reforma profunda al sistema de salud, reforma que fue hundida por el Congreso de la República.
Sin embargo, queda una conclusión tan sustancial como nefasta: si no pudo el aparato judicial, ni la administración de la misma EPS, ni el IDS, ni el Ministerio de Salud, ni siquiera la propia interventoría, entonces… ¿quién puede?
Queda sustancialmente claro: las EPS no tienen control. @Supersalud
Atentamente,
Fernando Augusto Álvarez García
Especialista en Gerencia y Auditoría en Salud.
En Colombia, legalizar deudas no reconocidas por un municipio mediante mecanismos irregulares (por ejemplo, usar un “fondo personal” o figuras no previstas en la ley) puede configurar varias conductas sancionables, pero no siempre encaja automáticamente como fraude procesal. Depende de cómo se haga.
Posibles implicaciones jurídicas
Fraude procesal (Art. 453 del Código Penal)
Se configura cuando se induce en error a una autoridad judicial o administrativa para obtener una decisión contraria a la ley.
Ejemplo: presentar documentos falsos o manipular información para que se reconozca una deuda inexistente.
Peculado por apropiación o por aplicación oficial diferente
Si se comprometen recursos públicos sin soporte legal.
Especialmente grave si hay destinación indebida de dineros del municipio.
Contrato sin cumplimiento de requisitos legales (Art. 410)
Si la “legalización” de la deuda intenta disfrazarse como contratación sin cumplir procedimientos.
Interés indebido en la celebración de contratos (Art. 409)
Si hay favorecimiento a terceros.
Responsabilidad fiscal y disciplinaria
Contraloría General de la República puede iniciar proceso fiscal.
Procuraduría General de la Nación puede sancionar disciplinariamente.
Eventualmente, la Fiscalía General de la Nación investiga lo penal.
“sin metodología ni matriz de evaluación”
Aquí está el núcleo del problema:
En el sector público, el reconocimiento de obligaciones debe tener:
Soporte contractual o legal
Certificación presupuestal (CDP y RP)
Justificación técnica y financiera
Trazabilidad (estudios previos, actas, etc.)
Si no existe esto, lo que hay es:
Riesgo de reconocimiento de obligaciones inexistentes o indebidas Posible detrimento patrimonial
¿Y la acción de repetición lo “arregla”?
No. 👁 ojo 》》Alerta!
La acción de repetición:
Es un mecanismo posterior.
Busca que el funcionario responda con su patrimonio.
No elimina el posible delito ni la falta disciplinaria.
Conclusión clara
“El reconocimiento irregular de deudas sin soporte legal, técnico y presupuestal puede configurar faltas disciplinarias, responsabilidad fiscal y delitos como peculado, contrato sin requisitos legales o incluso fraude procesal si se induce en error a la administración.” medida preventiva...@EmiroCP@Min_Hacienda@PGN_COL@CGR_Colombia
@FernandoAAG10 Admirable la coherencia y la firmeza en momentos donde muchos optan por lo fácil. La convicción y el trabajo serio siempre marcan la diferencia.
En muchas ocasiones he reflexionado sobre nuestro 🙌 éxito: los logros consecutivos, la consolidación de un proyecto serio y los objetivos cumplidos. Nada de esto sería posible sin las muchas personas que han confiado en nuestra dedicación, disciplina y esfuerzo.
Hace algunos días viví el momento de perder una aspiración en cabeza de otra persona que reunía todas las condiciones para ser un gran senador. En medio de ese escenario, no faltaron algunos líderes electos y ciertos “personajes” de la política en el departamento que se acercaron a insinuar que era momento de tomar “decisiones acertadas” y cambiar de equipo.
Nada más equivocado.
Hoy, más que nunca, tengo la certeza de que estoy donde debo estar. Donde he estado durante 27 años. Donde me siento bien, donde me identifico y donde he construido con coherencia.
No hago política por necesidad. La hago por convicción: pensando en la gente, en nuestra región, en políticas que generen impacto social, en la descentralización de los recursos para fortalecer los territorios, y en un equipo disciplinado que, pese a las inclemencias politiqueras, responde con resultados.
Somos coherencia. Somos trabajo. Somos resultados.
@SomosEnMarcha y seguiremos 》