Hay días que me duelen hasta las cosas que creía superadas y me hacen darme cuenta que a lo mejor el dolor nunca se esfuma, solamente lo empujas a un rincón de tu mente y tratas de hacer espacio para otras cosas pero si lo buscas, en el fondo, siempre está.
El 31 lloren, coman, bailen, beban y disfruten, saquen esas penas que llevan dentro y diganle adiós, porque este 2023 viene lleno de muchas bendiciones y por supuesto mucho amor propio.