Que vergüenza ajena me dan las personas que predican la palabra de Dios y todo el tiempo juzgan, critican la apariencia física y la forma de ser de los demás. Respeto la religión, pero cuando salen de la iglesia son los peores.
mi verdadero “open eyes” de este año ha sido dejar de apoyar gente que no es recíproca, si me dan ausencia, doy ausencia, la indiferencia, la devuelvo; si están, yo estoy; si me dan confianza, soy leal, recíproco todo, desde el amor hasta el desinterés.
a mi no me gusta sacar nada en cara, pero algún día me gustaría contar muchas cosas solo para que sepan cuan mal agradecidas pueden llegar a ser algunas personas y luego tener el descaro de hacerse las víctimas
cuando alguien fallece pasan años y creemos que lo hemos superado. Pero entonces llega algo, un olor, un sonido, un lugar, una palabra, y todo estalla. Y entonces eres consciente de que sólo nos acostumbramos a esa falta pero nunca aprendemos a vivir sin ella.
normalicemos saber que hay decisiones correctas que nos van a romper el corazón, que hacer las cosas bien requiere muchísima más valentía que hacerlas mal, que empezar de cero da pánico, que da miedo arriesgarnos pero siempre, ser valiente y buena persona tiene su recompensa.
no me arrepiento de las veces que les di una mano a cada persona que me traicionó, todo vuelve y siempre hago las cosas desde el corazón sin querer dañar a nadie y es por eso que Dios siempre me recompensa con cosas lindas 🫶🏼
te vas a cuestionar mil veces si hay que dejar de ser buena persona, si hay que dejar de darlo todo, si hay que dejar de intentar. Y vas a seguir siendo buena persona, porque el otro es el otro y vos sos vos, y al final, son las acciones las que nos definen, siempre.