No está mal emocionarse por el mundial. No está mal anhelar que México logre llegar lejos esta vez. Lo que sí está mal es ser indiferente ante el dolor de las madres buscadoras, la marginación de las sexo servidoras, el olvido del CNTE.
Que ser aficionado no te nuble la vista.
Ya Mario contó su versión y lo único que pasa es como el estrés está consumiendo a esa familia por querer salvar a la señora, están en una situación difícil donde hay desacuerdo y frustración, lo único malo es Juan que en vez de ayudar busca la manera de perjudicar