@antommoreira Preocuparnos es nuestra forma de sentir que pesamos algo en este Uber compartido hacia la nada. Todos nos bajamos en algún punto, pero mientras tanto, hacemos drama en el asiento trasero como si el conductor nos escuchara.
IMAGÍNATE CUANDO LA GENERACIÓN SIX SEVEN
DESCUBRA QUE VAN A TENER QUE TRABAJAR
DESDE LAS SIX DE LA MAÑANA
HASTA LAS SEVEN DE LA TARDE
Y NO LES VA A DAR TIEMPO DE VIVIR LA VIDA PORQUE VAN A SIX DÍAS A LA SEMANA Y EN EL SEVEN VAN A TENER QUE LIMPIAR LA CASA
Acabo de descubrir en una nueva toma que todo comienza por NAHUEL MOLINA 😂. Le da un golpe a Rodri cuando este pasa festejando, y cuando le pide explicaciones le empuja. Eric separa y tras esto es cuando llega Paredes fuera de sí a agredir a Eric por dos veces.
Nahuel 😂
Chile, we heard you!
New show added:
Date: Sunday, January 17, 2027
Location: Santiago, Chile
Venue: Estandio Bicentenario La Florida
On sale: Thursday April 16, 2026 @ 11am local
Aun sabiendo que es broma (y me ha hecho gracia) merece la aclaración. Los nombres que conocemos son traducciones al castellano a través del griego y el latín. El Mediterráneo oriental llevaba helenizado desde las conquistas de Alejandro Magno, tres siglos antes de Cristo, y el griego koiné era la lengua franca de toda la mitad oriental del Imperio Romano, desde Antioquía hasta Alejandría. Los judíos de las provincias helenizadas llevaban generaciones usando nombres griegos o latinos junto a sus nombres hebreos, algo habitual en cualquier población sometida a un imperio lingüísticamente dominante. Mateo se llamaba Mattityahu, 'don de Yahvé' en hebreo. Juan era Yohanan, 'Yahvé es misericordioso'. Marcos viene del latín Marcus, nombre romano que llevaban muchos judíos helenizados. Lucas era Loukas, probablemente griego de Antioquía, que es una de las razones por las que su evangelio tiene el griego más cuidado de los cuatro. Y Pablo ni siquiera era apóstol original ni se llamaba así: era Sha'ul (Saulo), fariseo de Tarso con ciudadanía romana, que usaba su cognomen latino Paulus en el ámbito gentil. Los Evangelios se escribieron en griego koiné y los nombres se helenizaron primero y se latinizaron después. Que hoy suenen a nombres españoles es el resultado de dos milenios de tradición lingüística y de la particular tendencia que tenemos a castellanizar todos los nombres.
Estoy esperando un turno con la dermatóloga. Escucho a la secretaria atendiendo consultas: "Endocrinología no tenemos turno PARA LO QUE ES MARZO". Qué lenguaje fascinante.