Un 2x1 en el cine que en vez de ser para que dos humanos vean la misma película sea para que un humano vea dos distintas.
Acabo de inventar el continuado.
The Holdovers es una anomalía dentro del cine navideño, y justamente por eso, una de las mejores. No habla de quienes viajan para reencontrarse con sus familias y cumplir el ritual de las fiestas, sino de quienes se quedan atrás: los que no son esperados en ningún lugar. En ese margen, lejos del entusiasmo obligado, la película encuentra algo más honesto: un espacio para el afecto, para el encuentro inesperado y para aquello que más falta en Navidad: la posibilidad de no fingir, de no tener que estar bien, y de simplemente ser, en paz.
Perdón, pero no puedo entender el proceso de pensamiento de alguien que le mete dinero a TikTok y se pone a regalar rosas y perritos a su influencer favorito.