Que privilegio estar cansada por el trabajo que una vez le pediste al universo.
Que privilegio estar abrumada por crecimiento con el que antes soñabas.
Que privilegio ser desafiada por una vida que diseñaste con propósito.
Que privilegio crecido tanto que ya no te conformas con lo que antes solo tolerabas.
-Anónimo
La felicidad es subestimada. La pintan como éxtasis, pero casi siempre es calma. Es la ausencia de problemas urgentes. Es un domingo por la tarde sin nada que resolver.