Vi a una pareja peleándose en la calle y el wey estaba cargando los dos cafés para que ella pudiera manotear a gusto mientras discutían.
Ojalá se casen.
El hijo de (5) de mi amiga, cuando ella regresó del trabajo, dijo que tenía dos noticias: una buena y una mala. Ella dice: empieza con la buena. Él: no lo volveré a hacer.
Las noches que mi hija no se puede dormir tenemos charlas re profundas susurrando a oscuras hasta que venga el pícaro sueño; anoche me preguntó si cuando sea grande va a tener hijos:
-depende, si tenés ganas si
-mejor no, porque te tenés que quedar charlando hasta que se duerman