Si algo le pido a la vida es dominar el arte de decir que no. Y decirlo siempre con respeto: no puedo, no quiero, no sé, en este momento no estoy disponible, no me hace feliz. Y hacerlo sin culpa, sin miedo, cerrando los ojos y durmiendo en paz.
hoy el cuerpo me pidió parar y llorar. lloré porque a veces la vida pesa demasiado, porque el miedo se queda a cenar y la ansiedad te aprieta el pecho sin avisar. lloré porque no sé hacia dónde voy, pero sé que soltarlo es el primer paso para volver a encontrarme. 🩹🧺🕊️