Rafa Nadal ganando finales con una plantilla, un hueso en el pie salido y la rodilla anestesiada y yo cruzando los pasos de cebra despacio cuando llueve pq resbala.
En cada escenario que pisamos, hay un momento que se repite.
Un pasodoble que nadie callará por más que algunos quieran. Un final. Y una mayoría que lo canta con nosotros.
Este fin de semana, se volverá a repetir y esperamos que esa mayoría hable y nadie la pueda callar.
El barrio de la esperanza, el del maquepierda.
El barrio de aquellos que lo dieron todo en Primera, en Segunda y en Tercera.
El barrio que posee cuatro anillos que no paran de arroparte y levantarte.
El barrio de la alegría, el del Real Betis Balompié.