El español, esa maravillosa lengua en que una persona puede ser tía, madre e hija a la vez («Tía, mamá, pero ¿qué haces, hija?); en que unimos «ahora» con «después» («Ahora después lo hacemos»), y en que combinamos sin problema tres formas del mismo verbo («Me voy a ir yendo»).
Dünyanın en kötü hissi, birinin seni sandığın kadar önemsemediğini fark etmektir; onun için bu kadar endişelenmiş olmanın sana kendini aptal gibi hissettirmesidir.