Hace 35 años que no moría un aspirante presidencial en Colombia víctima de un atentado criminal y a pesar de nuestra interminable violencia, desde entonces los procesos electorales se desarrollaron con relativa normalidad, con garantías para los candidatos y respetando los resultados.
Lo que ayudó al país a salir adelante de esas tenebrosas elecciones de 1990, en las que fueron asesinados cuatro candidatos de diferentes tendencias ideológicas,
fue que hubo un sentido de responsabilidad y compromiso en defensa de la democracia, compartido por todas las fuerzas políticas, el gobierno y la sociedad entera. Sin que eso significara abandonar y defender las convicciones colectivas y personales.
Este proceso electoral apenas está comenzado, y ante un momento tan crítico tras el atroz crimen de Miguel Uribe Turbay, la situación reclama el mismo nivel de compromiso de todos.
Algunos dirán que eso es una visión de “tibios”, creo que en un momento como este, bajarle a la temperatura es simplemente un llamado a la sensatez.
Ojala seamos capaces de entenderlo.
LAS MARCHAS DEL SILENCIO
De las marchas realizadas hoy destaco los mensajes por la vida del senador Miguel Uribe, el llamado a la paz, a la unidad y el rechazo unánime de la violencia en todas sus formas.
🚨 En los últimos tres meses, 57 líderes políticos en todo el país han sido víctimas de violencia.
Es decir, cada dos días, alguien fue blanco de amenazas, atentados o muerte por razones políticas.
¿Quiénes son las víctimas?👇
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Esta noche nuestras oraciones y buena energía con @MiguelUribeT y su familia, y con todas las personas que dormirán en zozobra en los departamentos del Cauca y Valle del Cauca.
Andrés Forero fue el único que visitó la clínica Santa Fe para presentar sus respetos a la familia y para acompañar a su colega, no para hacer una rueda de prensa. Hoy se le cortaba la voz en su intervención en la Cámara. Duro verlo así de afectado justo a él, que es un político agudo, contundente. Algo de humanidad y decencia queda en este episodio tan terrible.
Otro día de dolor e incertidumbre, en Cauca y Valle del Cauca. Cada persona herida o asesinada es una punzada en un país que parece negarse una y mil veces a la promesa de paz y reconciliación.
La gravísima situación del país, me disculparán los incendiarios, requiere respaldar al Presidente y a las instituciones de inmediato. Puede que no nos guste, pero hoy, quien tiene el poder para defendernos, quien lidera a las Fuerzas Armadas, es el Presidente de la República.
Perdón, pero los políticos y partidos que NO quisieron asistir a la reunión que el @MinInterior convocó ayer están equivocados. Todos debieron ir, dejar la maldita mezquindad, oír al presidente @petrogustavo y, si era el caso, cantarle la tabla.
Todos pequeñitos.
Me parece curiosa la frase: “esto es producto de la violencia verbal”. Y sí y no. Tiene mucho de eso pero no es consecuencia absoluta del tono violento.
En ningún lugar del mundo el horror es el resultado exclusivo del mal hablar.
De ver más allá depende que no se repita.
Hago una invitación respetuosa a todos los actores políticos y precandidatos presidenciales a bajar el tono, cuidar el lenguaje, no especular y no buscar réditos con esta dolorosa situación. Es momento de actuar con prudencia, respetar a la familia de Miguel y exigir a las autoridades que avancen con celeridad y rigor en las investigaciones. Colombia no necesita más odio; necesita sensatez, altura y unión. Mis oraciones están con Miguel y su familia. Marcho en silencio y con respeto en las calles, y ojalá todos lo hagamos desde la empatía y la solidaridad 🙏🏼
Si ustedes no pueden ver el clima de violencia política que Petro lleva meses construyendo contra los senadores de oposición, no hay mucho que los demás podamos hacer para ayudarlos.
Ha usado toda clase de adjetivos injuriosos contra ellos.
Es el Presidente, no un tuitero más.
Era el discurso más importante de su vida.
Colombia necesitaba seriedad, firmeza, claridad y empatía.
Necesitaba un mensaje de seguridad para los líderes de la oposición.
Y tuvimos un caudaloso torrente de palabrería.
La presidencia está en las manos ensimismadas de un loco.
Si no asumimos el atentado en contra del senador @MiguelUribeT como un golpe a la democracia y como un afrenta a todos los colombianos es que no hemos entendido nada de nuestra historia.
No importa de quién es hijo o nieto.
No importa en qué partido milita.
No importa qué ideas defiende.
No importa a quién representa.
En una democracia nadie puede atentar contra la vida de nadie y nada justifica la violencia armada.