es tan hermoso cuando sabés que tu sensibilidad está siendo valorada, cuidada, incluso habitada. Es tan significativo poder compartir nuestra sensibilidad más íntima con personas que saben tratarla y tienen el deseo de conocerte a través de ella.
Vi a una pareja paseando agarrados de la mano mirando el atardecer en la playa mientras hacían jugar a su perro y se reían a carcajadas y me di cuenta que esa simpleza es la que quiero para el resto de mi vida