Necesitaron un penal para ganar. No hicieron absolutamente nada en todo el partido. Ni Mbappe, ni Dembele, ni Olise. Las superestrellas completamente opacadas por una MURALLA VIVA.
Caímos de pie.
Pero que bronca, no por los jugadores, sino por la circunstancia, realmente merecíamos más, pero el maldito fútbol es así.
La mejor selección del mundo terminó pidiendo hora.
Sólo Paraguay lo logra, muchas gracias jugadores. Eternamente agradecido.
Alemania NUNCA había perdido una tanda de penales en la Copa del Mundo. Nunca. Hoy fue la primera vez. Y nada habría sido posible sin ÉL. Don Orlando Gill hizo lo NUNCA ANTES VISTO en el torneo más importante que existe. Así se construyen los ídolos. Así nacen las leyendas. El nuevo héroe de Paraguay. LA PESADILLA DE ALEMANIA.