País completamente olvidado por dios toda nuestra vida es en contra de los deseos de alguna fuerza superior y sin embargo seguimos rompiendo las pelotas como humedad de cimientos en casa antigua
El arquero de Paraguay le quiso dar la mano a Mbappe y el forro lo ninguneó. No hay con qué darle. Podés sacar al europeo de Europa pero sigue viendo a América desde un pedestal.