En época de reuniones familiares, cuando le pidan a un adolescente que deje el celular, súmenlo a las conversaciones, que participe y sea escuchado. Al pibe no le importa escuchar de bebés, de colegios, de política, pero seguro hay temas y sorprenden con su manera de pensar.
Me preocupa que ahora también digan "insano" porque eventualmente nuestro idioma va a dejar de hacer sentido. Actualmente, me realizo de que ya está pasando y me hace sentir muy embarazada.
Sé que el estudio me está consumiendo cuando lo relaciono con cosas cotidianas. Por ejemplo, hoy mi mamá estaba contando algo y pensé "el superyó severo"