Poco se habla de lo bonito que es tener a un hombre que huele a hogar, que no se te pierde los fines de semana, que su prioridad es trabajar, pasar tiempo contigo y que te elija por sobre todas las cosas.
Tú jamás tendrás que competir por ser el favorito de nadie, porque desde el instante en que naciste te convertiste en la persona más importante para quien te trajo al mundo, y ese lugar en mi corazón nunca cambiará, pase lo que pase.
Que bonito es enamorarse todos los días de la misma persona, conocerla y darte cuenta de que ya no quieres mirar a nadie más porque tus ojos solo brillan con ella.