vi a un chico taparle el sol con la mano a su novia mientras ella hablaba. No la interrumpió, no apuró el momento; solo se quedó ahí, cuidándola del ruido y de la luz. Y pensé que tal vez el amor es eso: alguien que te cuida incluso cuando no lo pedís.
La obsesión por "dejar ir" y "soltar" nos está volviendo incapaces de sostener nada. Ni el dolor, ni un compromiso, ni una mala racha. Hay cosas que no se sueltan, se atraviesan. Y huir de todo lo que pesa solo te deja vacío.