y de repente llega un año que te pone a prueba, que te enseña lo que no habías aprendido hasta ahora: a frenar, a tener paciencia, a priorizarte y a vivir un día a la vez. Un año que te enseña a ser resiliente y a valorar que un día con salud y amor ya es un gran día.
Bloqueen a la gente que los incomoda, sálganse del grupo de amigos dónde ya no se sientan incluidos, aléjense de quién ya no aporta nada bueno. Tu paz mental es prioridad y eso no tiene precio.